Sexualidad

Zonas Erógenas Mujer: El cerebro femenino, la zona más importante que se debe estimular

zonas erógenas mujer / Como hombre; debes saber que, a pesar de que las mujeres son un grupo muy diverso en términos de lo que le produce placer, estudios han demostrado que en una amplia mayoría, esperan que un hombre se proponga brindarles satisfacción, no sólo en el acto sexual explícito, sino que preste atención a todo el conjunto de elementos que conforman la atracción sexual; biológicamente las mujeres están programadas para  reaccionar de esta manera; de modo que si tienes pensado ofrecer una experiencia sexual plena, preocúpate un poco más por estimular la zona erógena más importante: el cerebro femenino.

Cuando se hace referencia a la atracción sexual, todo comienza en la mente. Un beso, un abrazo, una caricia y cualquier otra manifestación de afecto, tiene un efecto de gran importancia, al momento de lograr una conexión íntima.

Fisiológicamente,  el cerebro como principal órgano de la respuesta sexual, reacciona favorablemente a estos gestos y valora muy positivamente al hombre que manifiesta una conducta orientada a complacer completamente los requerimientos de una mujer.

Zonas Erógenas Mujer

Ante estímulos como el habla y el tacto, las mujeres perciben confianza y cercanía, y sienten disposición a compartir sus pensamientos y sentimientos, pudiendo mostrar tanto o más interés en la intimidad que en el acto físico de la intimidad como tal.

El encuentro íntimo; es principalmente el proceso de combinar los genes masculinos y femeninos, para formar descendencia; sin embargo, en los últimos mil millones de años, se han desarrollado sistemas complejos del comportamiento. En torno a este proceso y en ningún lugar esta complejidad, es más elaborada como en el cerebro de una mujer.

Existen ciertos mecanismos físicos, hormonales y psicológicos que normalmente entran en juego cuando se crea; el entorno sexual, y el entendimiento de ellos es lo que necesitas para la comprensión de cómo funciona el sexo para ti y tu pareja. Una vez entendido cómo se desempeña el cuerpo cuando se trata de respuesta sexual, habrás ganado la mitad de la batalla.

El deseo y la excitación sexual

zonas erógenas mujer / El deseo sexual se define como la unidad de comportamiento que motiva a las personas a fantasear o buscar a la actividad sexual. Por el contrario, la excitación sexual se define como los procesos fisiológicos autonómicos que preparan el cuerpo para la actividad sexual. Es importante hacer una distinción clara entre las dos definiciones, ya que puede haber confusión debido a la ocurrencia simultánea de ambos mecanismos.

El deseo sexual femenino es la culminación de varios mecanismos neuronales diferentes; cada uno se controla en distintas áreas del cerebro y se activa en diferentes momentos de la experiencia sexual. Las sensaciones de euforia y placer del sexo se originan principalmente por el sistema límbico.

Estímulos.

Ante los estímulos sexuales, se activan  varios mecanismos en el cerebro, principalmente la liberación de la hormona llamada estrógeno, responsable, entre otras cosas, de la excitación.

La sensación de deleite durante el sexo está relacionada con los impulsos nerviosos enviados al centro de placer del cerebro. Las excitaciones sexuales que percibe el cuerpo de una mujer, inundan el cerebro con una oleada de neuroquímicos, que actúan como mensajeros y que sirven para forjar las emociones, los sentimientos de apego e incluso el amor.

Desde un punto de vista fisiológico, la excitación sexual es controlada por la parte parasimpática del sistema nervioso autónomo, y se manifiesta como la vasodilatación en los órganos sexuales, junto con varios otros fenómenos; esto también viene acompañado por la desactivación de áreas en el cerebro relacionadas a las distracciones ajenas al sexo, lo que le permite a la mente concentrarse en la tarea en cuestión.

Diferentes etapas del deseo

zonas erógenas mujer /  El modelo de la respuesta sexual de Masters y Johnson, explica que cualquier experiencia sexual, implicará algunas o las cinco etapas básicas diferentes, identificadas como: el deseo, la excitación, la fase de meseta, el orgasmo y la etapa de resolución. El desarrollo de cada etapa puede ser vital para pasar a la siguiente; por lo general tienden a ocurrir en una secuencia ordenada; ninguna de estas etapas es superior a las otras y todas deben ser placenteras.

Una inconsistencia de este modelo es que no tiene en cuenta el hecho de que muchas  mujeres  pueden pasar de la etapa de excitación al orgasmo, saltándose la fase de meseta. Otro defecto en el modelo es que no tiene en cuenta aspectos interpersonales, como la seguridad y la satisfacción en las relaciones.

zonas erógenas mujer / El deseo, en un contexto sexual, es la firme pretensión física, química, intelectual o emocional de querer participar en la actividad sexual. Es una cuestión de tener un apetito sexual en un momento dado, y es el primer paso para lograr un encuentro sexual satisfactorio. Se consigue entrar en la fase de deseo de muchas maneras, principalmente, por estimulación física, aunque no exclusivamente, sino también por estimulación sensorial, basada en cualquiera de nuestros sentidos: vista, oído, olfato, tacto, gusto; de la misma manera, la estimulación emocional e intelectual sirven de vehículo conductor a la fase de deseo.

A fin de concretar un encuentro sexual satisfactorio, es crucial interesarte en lograr establecer un preámbulo con el que tu pareja pueda entrar plenamente en la fase de deseo. En este punto, recuerda la gran importancia que tiene para las mujeres los besos, las caricias y toda manifestación de afecto; incluye frases y gestos que sirvan para inducir un ambiente erótico, juegos con fines sensuales y todo lo que tengas a la mano para estimular la zona erógena más importante en la mujer: su cerebro.   

Proceso de la excitación sexual en una mujer

zonas erógenas mujer /  La excitación sexual, es un estado en el que el cerebro provoca cambios físicos y sensaciones en todo el cuerpo; del mismo modo, prepara a los órganos genitales para la relación sexual. En esta fase, aumenta la presión arterial, se aceleran los latidos del corazón y la respiración, y el cuerpo se torna mucho más sensible y receptivo al tacto.

La excitación es producto de la liberación de hormonas sexuales, provocada tanto por estimulación física, como por estimulación emocional e intelectual. Una mujer puede ser excitada por una combinación de todos estos estímulos, o sólo por alguno de ellos; por ejemplo, podría excitarse al ser besada o tocada, pero igualmente puede excitarse con sólo escuchar el sonido de la voz de alguien o por sus propios pensamientos o imaginación creativa.

No todas son Iguales.

Es importante señalar que no todas las mujeres reaccionan de la misma manera, no a todas les excitan las mismas cosas. Lo que a algunas le parece placentero, puede diferir drásticamente en otras. En este punto quedan manifiesta las personalidades individuales, la experiencia de vida, las sensibilidades particulares del cuerpo y los planteamientos sexuales que se consideren estimulantes. Sin embargo, a pesar de existir tales diferencias, una vez que una mujer entra en la fase de excitación, manifiesta  algunas respuestas corporales bastante similares.

zonas erógenas mujer / Una de las reacciones físicas primarias que se presenta en la fase de excitación, se llama vasocongestión, lo que implica el aumento del flujo de la sangre a los tejidos genitales, incluidos los senos y los pezones. Así como en los hombres se presenta la erección, en las mujeres se produce un abultamiento del tejido de los labios vaginales y el clítoris, y la vagina produce un líquido resbaladizo que sirve de lubricante. Otras reacciones que se presentan en esta fase son: enrojecimiento de la cara o los labios, dilatación de las pupilas, respiración más rápida, ampliación de la parte posterior de la vagina y la elevación del cuello uterino.

La Fase de Meseta.

zonas erógenas mujer / De continuar sexualmente excitada y mantener el estímulo, se alcanza la fase de meseta. Muchas personas describen esta etapa como una sensación de “estar al límite”; el cuerpo se torna cada vez más sensible y se puede manifestar enrojecimiento y un incremento en los latidos del corazón, la tensión arterial, la respiración y la tensión muscular;  en esta etapa la actividad cerebral se centra en la corteza sensorial asociada con los genitales. Todas estas reacciones predisponen al cuerpo a la siguiente fase.

zonas erógenas mujer / El orgasmo es la cúspide de la excitación sexual, aunque es breve, por lo general sólo se prolonga por unos pocos segundos; se caracteriza por presentar una serie de contracciones musculares involuntarias alrededor de la vagina, que puede o no puede producir un eyaculado o una secreción vaginal. Por todo el cuerpo se manifiesta un aumento de la tensión muscular, seguido por una sensación de relajación, especialmente alrededor de la pelvis.

zonas erógenas mujer / En todas las sensaciones experimentadas durante esta fase, el cerebro juega un papel protagónico; crea  cambios químicos en el cuerpo en términos de inducción de hormonas como las endorfinas. El sistema límbico (la parte del cerebro donde se gestionan las emociones) está muy involucrado en el orgasmo y puede tender a provocar emociones y recuerdos sensoriales de todo tipo.

Un orgasmo produce sensaciones que son difíciles de describir. No sólo se diferencia de persona a persona, sino que una persona puede experimentar cualquier número de diferentes tipos de orgasmos, que varían con cada experiencia sexual.

El Orgasmo.

zonas erógenas mujer / El orgasmo puede sentirse como un cosquilleo o un hipo, pero también puede sentirse como una ráfaga de cabeza muy pesada o mareo por todo el cuerpo. Joani Blank una vez lo describió en un libro de sexo para los niños, como una sensación similar a cuando realmente, tiene que hacer pis y, finalmente, lo haces. Un orgasmo podría ser comparado con la explosión de un globo; el cuerpo se llena de presión, para liberarla súbitamente cuando se llega a su punto más completo, al igual que un globo cuando estalla.

zonas erógenas mujer / La última etapa, llamada resolución, se caracteriza por presentar una relajación de los músculos, así como una relajación psicológica y sensación de bienestar que se produce después del orgasmo. Toda la sangre que ha sido puesta en los genitales y otras partes sensibles del cuerpo se drena lentamente, causando por lo general que los genitales vuelvan a su estado de “reposo”. Alcanzado el orgasmo, la resolución se sentirá como una liberación de la tensión y el estrés en todo el cuerpo.

zonas erógenas mujer /  Durante la etapa de resolución; es altamente factible retornar a la fase de excitación y repetir todo el ciclo. Aunque es una característica muy frecuente en las mujeres, hay hombres que pueden volver a la fase excitación y continuar con el ciclo de respuesta sexual.  La etapa de resolución, también puede ocurrir sin orgasmo; esto puede suceder si se interrumpe el estado de excitación sexual. El cuerpo poco a poco volverá a su estado normal. Aunque puede que resulte frustrante, no representa ningún perjuicio desde el punto de vista fisiológico.

Diferentes modelos de la respuesta sexual femenina

zonas erógenas mujer /  Como bien se hizo referencia anteriormente, estas etapas corresponden a un modelo de respuesta sexual propuesto, que si bien ha sido aceptado como válido, no es el único. En la revista de carácter médico de salud de la mujer, Our Bodies, Ourselves, la doctora Gina Ogden presentó un modelo alternativo de respuesta sexual, que definió como “las tres esferas de baile de la energía”, compuestos por placer, orgasmo y éxtasis; estas esferas pueden ser experimentadas por separado o en conjunto; con este modelo se describe los aspectos de la respuesta sexual no sólo como reacciones fisiológicas, sino también como una resolución de carácter emocional, intelectual y espiritual, dando mayor protagonismo a los aspectos relacionados con la percepción psicológica, tan significativa para las mujeres.

A su vez, los investigadores sexuales Beverly Whipple y Karen Brash-McGreer desarrollaron un modelo circular de la respuesta sexual, en el que se describen las etapas como la seducción (deseo), sensaciones (la excitación y el inicio de la actividad sexual), rendirse (orgasmo) y reflexión (resolución).

zonas erógenas mujer / Hay dos o tres modelos más que buscan explicar el ciclo de respuesta sexual, pero incluso conociendo cada aspecto de estos modelos y valorando tus propias vivencias, debes concluir que la experiencia sexual tiende a ser algo más que una sola nota o una clara progresión lineal, en el que cada elemento tiene el mismo sabor o nos lleva al mismo lugar.

Conclusiones.

zonas erógenas mujer / Una vez que conoces el ciclo de respuesta sexual femenino, sus características y peculiaridades, conoces la importancia que tiene el cerebro en todo el proceso. Es un error pensar que el sexo es el orgasmo, nada más lejos de la realidad. El sexo es placer y es difícil de experimentar placer cuando se está tratando de llegar más allá de la línea de meta, descuidando el trayecto de la carrera. Seguramente has escuchado el decir popular “no se trata de ganar o perder, sino de cómo se juega el juego”, una frase que es válida y que recalca que el sexo no es un producto, es un proceso.

zonas erógenas mujer / En lo que se refiere a la intimidad; las mujeres pueden resultar ser un rompecabezas.  Pero eso no debe hacerte sentir en minusvalía; el punto de partida y piedra angular para resolver toda la complejidad sexual femenina, está en enfocarte en estimular el cerebro femenino, la zona erógena más sensible de todas. Esa debe ser tu meta primordial y a partir de ese punto, podrás deleitarte con todo el encanto que una mujer puede ofrecerte.

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